L o destacable de su talentoso acerbo plástico es que incursionó en tres importantes géneros artísticos: pintura, cerámica y escultura y ha relievado aquello que algún pensador señaló que la belleza de las cosas es un acuerdo entre el contenido y la forma.

La obra que realizó ha confesado Ximena, siempre será indistinta; es decir nada repetitiva y en ello concuerda con Voltaire quien expresara que la belleza complace a los ojos y la dulzura encadena el alma.

Por todo ello nuestra joven artista ecuatoriana mantiene la hermosa concepción de que la base de su inspiración es un homenaje a la vida y lo ha conseguido en vivaces expresiones artístico-simbólicas, captando lo secreto del alma en un estilo singular, fresco, sensible y muy caracterizado.

En su galería-taller del Centro Comercial Iñaquito, Ximena Cárdenas Gallegos, trabaja en silencio, sin desmayo, pero con mucho amor y ahínco; pues procura dejar su huella impresa y su nombre entre los valores de la nueva plástica ecuatoriana.

Un canto
a la alegría
Siendo aún pequeña Ximena Cárdenas Gallegos fue atraída por el arte, en todo lo que sus diversas facetas éste representa. Para consolidarse profesionalmente, la joven artista obtuvo su licenciatura en arte en la Universidad Central del Ecuador y posteriormente un diplomado en arte latinoamericano.
 
SECCIONES